Reagrupación familiar

Familiares llegando a Berlín

Los ciudadanos alemanes y los ciudadanos de países que no pertenecen a la UE que posean un permiso de residencia o de establecimiento, pueden traer a sus familiares a Alemania. Se llama “reagrupación familiar”. Para viajar a Alemania los familiares necesitan un visado, para una estancia más prolongada, un permiso de residencia. La reagrupación familiar se limita al cónyuge (o a la pareja de hecho) y a los hijos menores de edad en común o en el caso de menores que viven en Alemania, a sus padres. Otros miembros de la familia como tíos, tías o abuelos, solamente podrán reagruparse en casos excepcionales muy restringidos.

En el caso de reagrupación familiar para ciudadanos de la UE que viven en Alemania se aplican reglas especiales más tolerantes. Si el ciudadano de la UE tiene derecho a la libre circulación (por ejemplo, como trabajador por cuenta propia o ajena) y viene a Alemania acompañado de su cónyuge o quiere traerlo, el cónyuge en cuestión tendrá también derecho a la libre circulación. Ni él ni ella necesitarán ni visado ni permiso de residencia. Esto también se aplica si el cónyuge o el miembro de la pareja de hecho no es ciudadano de la UE.

¿Qué tengo que hacer para reunirme con mi familia o mi pareja?

Normalmente, para la reagrupación familiar es necesario que el familiar que se desea reagrupar y que se encuentra en el extranjero solicite un visado en una representación alemana (embajada/consulado) en el país en el que reside habitualmente (es decir, por lo menos, desde hace seis meses). A la hora de solicitar el visado es importante que lo haga para la finalidad realmente prevista que es la de residir en el país y no, por ejemplo, para hacer turismo.

La representación en el extranjero y la autoridad competente en materia de inmigración del lugar de residencia del cónyuge que ya vive en Alemania inspeccionarán conjuntamente la solicitud de visado.

Con frecuencia deben cumplirse una serie de requisitos:

  • El familiar que quiera traer a Alemania debe presentar un pasaporte válido.
  • La identidad de la persona debe estar clara (normalmente queda aclarada con la presentación del pasaporte).
  • Las personas que quieran traer a sus familiares deben disponer de ingresos suficientes para sustentar al familiar en cuestión sin tener que recurrir a ayudas sociales.
  • No puede existir un denominado “interés de expulsión”, es decir, en concreto que el familiar con el que desea reagruparse no haya cometido ningún delito y no pueda poner en peligro la seguridad y el orden público en Alemania.

El miembro de la familia que ya vive en Alemania debe poseer un permiso de residencia o de establecimiento (o tener la nacionalidad alemana). Si el matrimonio aún no se ha celebrado en el país de origen, en cónyuge que viva en Alemania debe llevar con el permiso de residencia dos años antes de poder reagruparse con el otro cónyuge. Si se está en un procedimiento de asilo no será posible una reagrupación familiar ya que no se le habrá concedido aún ningún permiso de residencia; aquellas personas que gocen de una tolerancia de residencia tampoco tendrán derecho a la reagrupación familiar.

En principio, el familiar que ya esté viviendo en Alemania, siempre que no sea alemán, también deberá disponer de una vivienda con espacio suficiente, aunque los requisitos para ello no son demasiado elevados.

Surgen otros requisitos en función de si quiere reagruparse con su cónyuge o sus hijos:

La reagrupación de un cónyuge requiere un enlace matrimonial efectivo (en el caso de parejas del mismo sexo: una unión de pareja de hecho). No es suficiente haber celebrado el matrimonio formalmente. Es necesario que los cónyuges quieran llevar una vida conyugal real con responsabilidad mutua. No se concederá ningún visado a “matrimonios de conveniencia” en los que los cónyuges no quieren. Suele haber sospecha de matrimonio de conveniencia cuando entre los cónyuges existe una gran diferencia de edad o si apenas se conocían antes del enlace. No se otorgará ningún visado si existen indicios de que uno de los cónyuges ha sido obligado a contraer matrimonio. Aunque en el país de origen esté permitida la poligamia, solamente tendrá derecho a reagrupación familiar el cónyuge del primer matrimonio.

Ambos cónyuges deben tener al menos 18 años. El cónyuge que desea reagrupar debe poder hacerse entender al menos en nivel más elemental de alemán (nivel A1).

Los niños tienen derecho a reagrupación familiar antes de cumplir 16 años cuando ambos progenitores o el progenitor que tiene la custodia en solitario posee un permiso de residencia o de establecimiento. Aquellos jóvenes que ya tengan 16 o 17 años tendrán este derecho solo si llegan a Alemania en compañía de sus padres o del progenitor que tiene su custodia en solitario, si domina la lengua alemana (nivel C1) o puede intuirse por otras razones que se va integrar bien en Alemania (una de las razones podría ser que haya concluido una formación profesional).
Si no se cumplen los requisitos para obtener un permiso de residencia, la autoridad competente en materia de inmigración determinará a discreción si se le concede un permiso de residencia para obtener un visado. No obstante, solamente se le está permitido si se produjera un “caso de rigor especial”, es decir, una situación inadmisible para los afectados.

Si el niño o el joven viven solo en Alemania, por ejemplo, porque ha huido sin sus padres, también puede solicitar la reagrupación de los padres. Si el o la joven está reconocido como refugiado o subsidiario con derecho de protección y aún no vive en Alemania con ninguno de los progenitores que tiene su custodia, existirá un derecho de reagrupación familiar. El o la joven no tendrá que demostrar que tiene ingresos suficientes ni tampoco una vivienda con suficiente espacio para que sus padres puedan viajar. Si el o la joven no están reconocidos como refugiados ni subsidiarios con derecho de protección, a sus padres se les aplicarán las normas de agrupación para “otros familiares”.

Otros familiares, es decir, por ejemplo, hermanos mayores, abuelos, tíos y tías, solamente únicamente podrán reagruparse cuando al hacerlo se evite un “rigor extraordinario”. Los requisitos de este proceso son estrictos. Un ejemplo podría ser que la abuela viviera sola en el país de origen y estuviera en una situación grave en la que necesitara cuidados especiales y allí no pudiera ser atendida. En estos casos, la autoridad competente en materia de inmigración evaluará con un margen de apreciación si aprueba la reagrupación familiar, aunque no es lo más frecuente. Además, deben asegurarse los medios de subsistencia, incluido el seguro médico.

Existen excepciones a algunas disposiciones.

Los familiares de ciertos países, además de los estados de la UE: Australia, Israel, Japón, Canadá, Nueva Zelanda, Corea del Sur y Estados Unidos, pueden viajar a Alemania sin visado. También pueden solicitar el permiso de residencia para reunirse con sus familiares una vez que han llegado al país. Los familiares de una serie de estados, entre otros, Andorra, Brasil, Chile, El Salvador, Honduras, Mónaco, Panamá y San Marino, también pueden venir a Alemania sin visado gracias a antiguos acuerdos aunque parcialmente ya que solo podrán hacerlo como turistas.

Las excepciones incumben, en parte, a la persona que ya vive en Alemania:

En principio, la reagrupación de nacionales alemanes es más fácil que la de ciudadanos que no pertenecen a la UE. De esta manera, el hijo de un alemán o una alemana o el progenitor de un hijo alemán también podrán venir a Alemania aunque no esté asegurado su sustento. En general, se aplica lo mismo para los cónyuges de alemanes.

Los refugiados reconocidos y personas con otros tipos de permiso de residencia humanitario pueden beneficiarse también de una serie de facilidades.

Para personas reconocidas como personas con derecho de asilo, refugiados o subsidiarios con necesidad de protección o aquellas que han llegado a Alemania bajo el denominado “Programa de reubicación” puede hacerse una excepción a los requisitos de garantía del sustento y la comprobación de que disponen de una vivienda con espacio suficiente. En los tres primeros meses tras el reconocimiento como persona con necesidad de protección es incluso imprescindible que así sea, ya que es importante para este grupo de personas solicitar el visado de sus familiares con la mayor celeridad posible.

Los cónyuges de los refugiados reconocidos y personas con la denominada “protección subsidiaria” no tienen que demostrar tener conocimientos de la lengua alemana si el matrimonio ya existe al llegar el refugiado a Alemania.

Tampoco se les aplicará a las personas con derechos de asilo y refugiados reconocidos el plazo de espera de dos años para que pueda reagruparse con su cónyuge.

El cónyuge de una persona titular de una Tarjeta Azul UE, que le acredita como persona altamente cualificada que reside en Alemania para trabajar, tampoco deberá demostrar sus conocimientos de alemán. También se aplica lo anterior a los cónyuges de nacionales turcos que pertenecen al mercado laboral regular o han llegado a Alemania como hijos de dichos trabajadores y a los cónyuges de nacionales de Australia, Israel, Japón, Canadá, Nueva Zelanda, Corea del Sur y Estados Unidos.

Los jóvenes que hayan cumplido 16 años cuyos padres estén reconocidos en Alemania como refugiados o cuyos padres sean titulares de la “Tarjeta Azul UE” tampoco deben demostrar conocimientos avanzados de alemán ni otras perspectivas especialmente extraordinarias de integración.

Otras excepciones incumben al familiar que quiere traer desde el extranjero. Por lo tanto, los cónyuges que quieren viajar a Alemania no tendrán que demostrar que han aprendido alemán si estaban impedidos por razones de salud o si nos les fue posible o no se les exigía aprender alemán por motivos especiales.

Por el contrario, determinados requisitos también supondrán agravamientos que dificultarán la reagrupación familiar:

Los familiares de aquellos que hayan llegado a Alemania en el marco del programa de acogida humanitaria, hayan obtenido un permiso de residencia debido a que en su caso la Bundesamt für Migration und Flüchtlinge (Oficina federal en materia de inmigración y refugiados) les ha designado una prohibición de expulsión o aquellos que hayan obtenido el permiso de residencia tras una larga estancia ya que se han integrado bien solamente pueden reagruparse “por razones humanitarias o del derecho internacional o para la defensa de intereses políticos de la República Federal de Alemania”. La legislación no autorizará ningún tipo de reagrupación familiar a personas que tengan una serie de permisos de residencia humanitarios diferentes.

Desde marzo de 2016 está en vigor otro agravamiento: a quienes se les haya otorgado en el procedimiento de asilo la denominada “protección subsidiaria” no podrán traer a Alemania a sus familiares hasta marzo de 2018. También se aplica lo anterior a menores de edad cuyos padres se encuentran en el extranjero.

Nota sobre el proceso de obtención de visado: ya que para los refugiados reconocidos es considerablemente más fácil solicitar la reagrupación familiar en un plazo de tres meses desde el reconocimiento, en estos casos será muy importantes iniciar el proceso lo más rápido posible. Excepcionalmente en estos casos también les está permitido solicitarlo en una autoridad competente en materia de inmigración en territorio nacional. Especialmente para los familiares de refugiados sirios existe la opción complementaria de registrar la reagrupación familiar a través del portal de internet del Auswärtiges Amt (Ministerio de asuntos exteriores) (alemán).

Embajadas

Para solicitar un visado, debe dirigirse a una embajada o a un consulado alemán. Encontrará un listado de todas las representaciones de la República Federal de Alemania en el extranjero en la página web (alemán) del Auswärtiges Amt (Ministerio de Asuntos Exteriores).

Autoridades competentes en materia de inmigración

En la página web (alemán) de la autoridad competente en materia de inmigración se pone a disposición toda la información relevante, sobre todo la referente a sedes, concertación de citas y preguntas frecuentes.

Encontrará un enlace a la página web de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) aquí (alemán). La OIM ha abierto oficinas en Estambul, Gaziantep y Beirut en cooperación con el Auswärtiges Amt para ayudar a los familiares de refugiados sirios que viven en Alemania a solicitar la reagrupación familiar (Centros de apoyo familiar). Encontrará la dirección de la oficina aquí (alemán)